jueves, 7 de agosto de 2014

Martin Scorsese y el cine italiano: Parte 1ª

Martin Scorsese inicia su documental "Il mio viaggio in Italia" (1999) con la imagen del partisano de la película "Paisá" (1947), de Rossellini, que es sin duda el director italiano que más le ha interesado y sorprendido; ¿Puede que sea porque fue su suegro cuando estuvo casado con Isabella Rosellini?. A continuación se presenta a sí mismo, en el salón de su casa, como en su documental "Italianamerican" (1974) en el que muestra a sus padres y familiares narrando cómo era el barrio italiano en el que vivían en Nueva York.
  "Il mio viaggio in Italia" (1999) de Martin Scorsese.               Vittorio De Sica, Roberto Rossellini y Federico Fellini.
Rodado en blanco y negro, como el cine que le influenció durante su adolescencia en Estados Unidos, Scorsese hace una aproximación personal e interior a algunas películas de Italia, país del que su familia procedía. La importancia de sus padres y la curiosidad por una tierra lejana que sus familiares amaban, le hizo ver muchas producciones del país transalpino. Gracias a esas películas, la mayoría neorrealistas, de directores como Rossellini, Fellini o De Sica, el director pudo sentir y comprender lo que había sucedido en Europa y le hizo pensar que muchos de sus familiares aún permanecían sufriendo allí, lo que le provocaba una terrible congoja personal.

Tras acabar la 2ª Guerra Mundial, y dado que en America había muchos inmigrantes italianos, las televisiones comenzaron a emitir de forma asidua producciones de dicho país. "Paisà" fue la primera película italiana que Scorsese vió en el televisor de su casa, con tan sólo 6 años, y por aquel entonces no comprendía que los sacrificios que esa gente hacia eran por la libertad o por un país mejor. El episodio que acontece en Nápoles, le hace ver la suerte que tiene de que sus padres emigraran a EE.UU desde Sicilia, ya que él podría ser uno de esos niños huérfanos en la calle.

Bajo mi punto de vista, el director americano, pese a citar muchas películas durante el relato de su documental peca de populista y se centra en largometrajes de directores con sobrada reputación a quienes todos conocen. No arriesga con directores menos conocidos o películas menos taquilleras como pueden ser las de Alberto Lattuada, sino que se centra en dar publicidad a las películas que desde Italia (que es quién financia el documental) parece que les interesa promocionar. 
Marcelo Mastroianni en 8 y 1/2 de Federico Fellini
Para él era chocante el cambio de los Western americanos (fantasía) frente a la realidad del cine italiano, que podríamos denominar como cine documental postbélico. Los escenarios reales utilizados en las producciones italianas no tenían nada que ver con lo que se veía entonces en USA, que eran platós enormes tipo teatros y que no transmitían realidad alguna.

Las producciones épicas de Blasetti, como "Fabiola" (1949) o "La corona di ferro" (1941), provocaron un entusiasmo en el pequeño Scorsese hacia coleccionar e investigar sobre la Roma Antigua. Películas muy diversas a las que producían en América y con aire exótico y cautivador para él. Por ejemplo"Cabiria" (1914) de Giovanni Pastrone era una película épica que influenció en la cración de "Intolerancia" (1916) de D. W. Griffith.

Posteriormente, la llegada del neorrealismo cambio la industria cinematográfica y la percepción de las personas sobre el cine. Debido a que Cinecittà tuvo que utilizarse como campo de refugiados, los directores tomaron la calle para producir sus películas como demuestran las producciones "La terra trema" (1948) de Visconti o "Ladri di biciclette" (1948) de Vittorio de Sica. Sin apenas dinero hicieron un cine real y de calidad, con actores no profesionales y con mucha ilusión por mostrar al mundo la realidad de su país, sin maquillarla bajo finales felices o cuentos de hadas.

La actriz Ingrid Bergman junto al director italiano Roberto Rossellini
El cine italiano para Martin Scorsese comenzó con Rosellini y su filme "Roma città aperta" (1945). Su película, considerada por muchos el comienzo del neorrealismo tan solo fue la primera de una larga producción de largometrajes diferentes y controvertidos que trataban de estar por delante de las modas y los convencionalismos. "Viaggio in italia", es parte de su evolución innovadora no comprendida en la época. En sus primeras obras sobre la postguerra, muestra la realidad y crueldad de ser un inocente en un mundo de culpables. En ellas el suicidio o el asesinato están muy presentes y ligadas con el sacrificio de personas para mejorar sus condiciones o cansados de las mismas. La fe también entra en las películas de Rossellini con "Il miracolo" (1948), en donde Anna Magnani es la protagonista de demostrar la posibilidad de la creencia en un mundo devastado por la 2ª Guerra Mundial y falto de creyentes.

La capacidad para atraer actrices de la talla de Ingrid Bergman, provocó las críticas de Hollywood ante las películas controvertidas fuera del cine clásico instaurado en la Meca del cine. "Stromboli, terra di Dio" (1950) fue la chispa que encendió a partes de la sociedad más purista y religiosa por sus formas de mostrar a la mujer malvada y egoísta por conseguir sus metas. Para contrarrestar la opinión causada, el italiano realizó "Francisco juglar de Dios" (1950) el mismo año, para relatar un mundo de fe y religión que prosigue con la creación de "Europa 51" rodada en Roma y en la que Bergman descubre una manera diferente de vivir, sirviendo y ayudando a los demás, sin importar el lugar donde estén o la clase social. Termina en un psiquiátrico y demuestra que en la actualidad vivimos en sociedad pero no en comunidad como se hacía en un pasado principalmente en Europa.

Este post sobre el documental "Mi viaje a Italia" de Martin Scorsese es la primera de tres partes.




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